¡COCHA NECESITA RESPIRAR!


“Estábamos en el bus, riendo de las bromas que nos hacíamos mutuamente mientras disfrutábamos del verde paisaje. De pronto llegamos a un punto de control carretero, era Suticollo. Esa frontera marcaba el ingreso al área metropolitana de Cochabamba. El paisaje cambió de color, ya no veíamos el verde de las plantas y un azul del cielo, ahora veíamos el naranja del ladrillo, el café del polvo y el gris de las nubes. Nadie nos había dicho que migrar a esta ciudad sería tan chocante; más aún, cuando el internet y los medios de comunicación presentan a Cochabamba como la ciudad jardín de Bolivia” así fue que Rocío Colque, proveniente de Capinota, describía su llegada a la ciudad, hace tan solo 3 años, dando a conocer su preocupación acerca del estado en el que se encuentra nuestra ciudad respecto a la deforestación en nuestra urbe.

Hoy en día, todos aceptan que Cochabamba es la ciudad más contaminada de Bolivia y  es también la que más a deforestado en las últimas dos décadas. Este es un problema que debería llamar la atención de todos los cochabambinos, puesto que si no cambiamos, estamos jodidos. Está bien que se amplíen avenidas o que se creen parques donde la gente pueda distraerse, al menos ya se tiene algo más que presumir al resto del país. Pero talar árboles, ya sea en zonas estratégicas o incluso en una calle sin importancia, no genera progreso, es más, genera un retroceso como sociedad. 

“Me quita la vista, perjudica a mi garaje, ensucia mucho la entrada de mi casa, ya está muy viejo” son pretextos que la gente pone para justificar la tala indiscriminada de árboles. “Poco a poco están acabando con los pulmones que tiene la ciudad, realmente uno puede ver, por ejemplo, como las mismas calles están siendo peladas” declaraba para Bolivisión, Rocío Estramadoiro, activista por esta causa. Así como ella, miles de cochabambinos se sienten indignados al ver cambiar el panorama de su ciudad tan drásticamente en los últimos 20 años. “Ya no puedo caminar tranquilo sin cansarme, antes los árboles me daban sombra para seguir mi camino” decía don Julián, un anciano de 78 años que recuerda cómo fue crecer en esta ciudad y como a través de los años la naturaleza dejó de ser una prioridad para las autoridades. “hoy construyen puentes, plazas y parques; no les importa la naturaleza, solo el cemento”.

Este es un llamado de atención a las autoridades y a la población en general para que tomemos conciencia acerca de la importancia de los árboles en nuestro espacio urbano, no solo por estética, sino también por salud. Una ciudad moderna no es aquella que solamente tiene una gran infraestructura vial, sino que también cuida los espacios ecológicos, generando una mejor calidad de vida para su población. El momento en el que como cochabambinos nos eduquemos al respecto, podremos crecer como sociedad.

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